Origen de la Orden del Temple
La Orden del Temple fue una sociedad secreta religiosa que surgió en los tiempos de las primeras cruzadas (siglo XII), y que tenían como misión la defensa de los peregrinos cristianos que se dirigían en peregrinación a Jerusalén, que se convirtió en uno de los lugares santos de peregrinación junto con Santiago de Compostela. A los miembros de esta sociedad se les conocía como caballeros Templarios.
El Rey Balduino I de Jerusalén concedió a los caballeros Templarios derechos, privilegios y un alojamiento en la mezquita de Al-Aqsa. Además de esto, también se encargo de comunicarse con los reyes y principes más importantes de Europa para que prestasen su ayuda a la Orden.
En estos tiempos la Orden del Temple estaba constituida por los 9 miembros fundadores:
-Hugo de Payens.
-Godofredo de Saint-Omer.
-Godofredo de Bisol.
-Payen de Montdidier.
-André de Montbard.
-Arcimbaldo de Saint-Amand.
-Hugo Rigaud.
-Gondemaro.
-Rolando.
Simbología de la Orden
La Orden del Temple tenía entre su simbología una cruz de color rojo sobre fondo blanco. Esta cruz era el elemento que los destacaba entre otros cruzados, y la llevaban en los escudos, en las banderas y en la ropa.

Los privilegios de los Caballeros Templarios
La Orden se regía por 3 normas o bulas, que regían los derechos y privilegios de la orden. Estas bulas eran:
-La Omne datum optimun fue promulgada por el Papa Inocencio II en 1139. En ella, además de reconocer la regla de la Orden, se concedía a sus miembros el botín conquistado a los sarracenos en Tierra Santa y se les liberaba del pago de los diezmos a los obispados correspondientes, no teniendo que responder de sus actos ante nadie salvo ante el Papa.
-La Milites Templi fue promulgada por el Papa Celestino II en 1144. En ella se ordenaba al clero la protección de los caballeros de la Orden y a los fieles a contribuir con su causa para lo cual permitió, una vez al año, la realización de una colación.
-La Militia Dei fue promulgada por el Papa Eugenio III en 1145. En ella se le reconoce a la Orden el derecho a recaudar tributos, a enterrar a sus muertos en sus propios cementerios y a poseer sus propias iglesias.
Grandes Maestres del Temple
La Orden del Temple estaba regida por los Grandes Maestres del Temple. En la historia de la Orden hubo en total 23 Grandes Maestres, que en orden cronológico fueron:
-Hugo de Payens (1118-1136).
-Robert de Craon (1136-1146).
-Evrard des Barrès (1147-1151).
-Bernard de Tremelay (1151-1153).
-André de Montbard (1154-1156).
-Bertrand de Blanchefort (1156-1169).
-Philippe de Milly (1169-1171).
-Eudes de Saint-Amand (1171-1179).
-Arnaud de Torroja (1180-1184).
-Gérard de Ridefort (1185-1189).
-Robert de Sablé (1191-1193).
-Gilbert Hérail (1193-1200).
-Phillipe de Plaissis (1201-1208).
-Guillaume de Chartres (1209-1219).
-Pedro de Montaigú (1219-1230).
-Armand de Périgord (1232-1244).
-Richard de Bures (1245-1247).
-Guillaume de Sonnac (1247-1250).
-Renaud de Vichiers (1250-1256).
-Thomas Bérard (1256-1273).
-Guillaume de Beaujeu (1273-1291).
-Thibaud Gaudin (1291-1292).
-Jacques de Molay (1292-1314).
Consolidación de la Orden en Europa
Hacia 1170 los caballeros de la Orden del Temple se extendían por los territorios que en la actualidad corresponden a Francia, Alemania, Reino Unido, España y Portugal. En 1220 ya eran la organización más extensa de occidente, ya que poseian unos 30.000 caballeros, más de 50 castillos y fortalezas repartidos por Europa y Oriente Próximo, una flota propia anclada en puertos del Mediterraneo y un tesoro de tal envergadura que les permitía hacer grandes prestamos a los reyes europeos.
Sin embargo, las derrotas en las cruzadas ante Saladino les hicieron retroceder. En 1244 cae Jerusalen y el reino se desintegra, lo que hizo que los caballeros Templarios se trasladaran a San Juan de Acre, emplazamiento que ocuparon hasta 1291, fecha en la que cayo bajo dominio musulmán, lo que hizo que las cruzadas desaparecieran de Oriente Próximo.
Sin embargo, los caballeros Templarios trasladaron su cuartel general a Chipre. Desde Chipre trataron de recuperar los Santos Lugares, pero el esfuerzo sería inútil, ya que la realeza europea no les apoyo. En este tiempo la Orden del Temple se convirtió en los banqueros de Europa, con la intención de lograr aumentar sus fondos y así poder mantener un ejército permanente que luchase por recuperar los Lugares Sagrados.
El fin de la Orden
El fin de la Orden del Temple llegó durante el reinado de Felipe IV de Francia, que quería concentrar todos los poderes, y para ello tenía que superar los obstaculos de la iglesia y las ordenes religiosas. Por esta razón convenció al Papa Clemente V de que iniciara un proceso contra los Caballeros Templarios, acusándolos de los cargos de sacrilegio a la cruz, herejía, sodomía y adoración a ídolos paganos. El 13 de Octubre de 1307, Jacques de Molay, el último Gran Maestre de la Orden, y 140 Templarios fueron encarcelados de forma conjunta en toda Francia, siendo sometidos a torturas, lo que hizo que la mayoría confesaran los cargos de los que se les acusaba.

El Papa decretó finalmente la disolución de la Orden a través de la bula Vox clamantis de 1312. El Papa se encargo personalmente del proceso del Gran Maestre de la Orden y de sus tres primeros dignatarios. El Gran Maestre proclamo la inocencia de la orden y la falsedad de sus confesiones, hecho que produjo su muerte en la hoguera el 18 de Marzo de 1314.
Los bienes de los templarios fueron repartidos entre los diversos estados europeos, y algunos de los caballeros Templarios cambiaron su denominación.
Supersticiones y rumores relacionados con la Orden
Hay varias supersticiones y rumores relacionados con la Orden del Temple.
Una de ellas afirma que la pronta muerte de las personas relacionadas con el juicio a los Templarios estaba relacionada con una maldición lanzada en la hoguera por Jacques de Molay, el último Gran Maestre de la Orden.
Otra de estas supersticiones esta basada en una leyenda de Paris, que habla de que en la zona del Vieux Temple, en las noches oscuras y cerradas, se oye una voz que grita: ¿Quién defiende al Temple?
Un rumor muy extendido es que existen varias corrientes masónicas afirman descender de los caballeros Templarios. Sin embargo, ninguna de estas asociaciones puede demostrar su origen Templario.
Sigue leyendo...